Las conoció en Atlantic City, y urdieron un feliz trío sexual y sentimental hasta que una de ellas, Sofía, "quizá la más débil o la más sensible", desertó del juego de los casinos y de los cuerpos. Y Tony Duran continuó con Ada, y la siguió cuando ella volvió a la Argentina, donde encontró su muerte.
A partir del crimen, esta novela policíaca muta, crece, y se transforma en un relato que se abre y anuda en arqueologías y dinastías familiares, que va y viene en una combinatoria de veloz novela de género y espléndida construcción literaria. El centro luminoso del libro, cuyo título remite a la cacería nocturna, es Luca Belladona, constructor de una fábrica fantasmal perdida en medio del campo que persigue con obstinación un proyecto demencial. La aparición de Emilio Renzi, el tradicional personaje de Piglia, le da a la historia una conclusión irónica y conmovedora. Situada en el impasible paisaje de la llanura argentina, esta novela poblada de personajes memorables tiene una trama a la vez directa y compleja: traiciones y negociados, un falso culpable y un culpable verdadero, pasiones y trampas. Blanco nocturno narra la vida de un pueblo y el infierno de las relaciones familiares.

Ricardo Piglia
ResponderEliminar(Buenos Aires, 1940), profesor de literatura latinoamericana en la Princeton University, está unánimemente considerado un clásico de la literatura argentina actual. Sus cuatro novelas, Respiración artificial, La ciudad ausente, Plata quemada y Blanco nocturno, los cuentos de Nombre falso, La invasión y Prisión perpetua y los textos de Crítica y ficción, Formas breves (galardonado con el primer Premio Bartolomé March a la Crítica) y El último lector, pueden ser leídos como los primeros ensayos y tentativas de una autobiografía futura.