Datos personales

Mi foto
Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Seine Libros Email: seinelibros@gmail.com -- Seguinos en facebook: http://www.facebook.com/seine.libros

lunes, 20 de junio de 2011

Antropología - Filosofía - Novedad

La antropología de Hans Blumenberg, publicada en edición póstuma, se inicia con una tesis sencilla pero trascendente que constituye el principio central de su antropología fenomenológica: el ser humano es visible. Entre los primates, el Homo sapiens es el único que tiene una postura erguida y camina en esa posición. Por eso puede ver particularmente bien y también puede ser visto. Sólo puede ver al precio de ser visto. La optimización de la percepción visual va así acompañada de un riesgo: el aumento de la visibilidad. El hecho de estar tan expuesto modela la relación del humano con el mundo y lo convierte en un virtuoso de su propia puesta en escena, pero también del disimulo y el ocultamiento. Debido a eso la visibilidad también significa que el humano es opaco, tanto para los otros como para sí mismo, y suscita además el vínculo autorreferencial: reparar en que uno puede ser visto conduce a la reflexión y a la vez es un resultado contingente en el proceso evolutivo.
La Descripción del ser humano tiene su hilo conductor teórico en la orientación decididamente fenomenológica. Aquí Blumenberg filosofa con Husserl contra Heidegger: a favor de la "evidencia" de la teoría, en contra de la praxis del "cuidado". Pero eso también supone que el tema de la antropología ya no puede ser la conciencia específicamente humana –y menos aún el ser humano–, sino sólo la conciencia trascendental, la conciencia "en general". "Antropología fenomenológica": ¿una contradicción en sus propios términos? No del todo. Por ser esencialmente un vínculo objetivo, toda conciencia tiene que estar encarnada, ser inmanente a un cuerpo. Y aquí se cierra el círculo: la reflexión, que comienza con la visibilidad, permite ocuparse del cuerpo y de la conciencia. De modo que en la "descripción del ser humano" realizada de esta manera la fenomenología dilucida sus propias condiciones de posibilidad.




1 comentario:

  1. Hans Blumenberg (Lübeck, 1920 – Altenberge, 1996).
    Realizó estudios de Filosofía en Paderborn y Fráncfort del Meno entre 1939 y 1941. Luego de la guerra continuó sus estudios de Filosofía, Germanística y Filología Clásica en la Universidad de Hamburgo. En 1950 obtuvo su venia legendi en la Universidad de Kiel. A partir de 1960 fue profesor en la Universidad de Giessen, desde 1965, en la de Bochum y en 1970, en la de Münster, en la cual pasó a ser profesor emérito en 1985.
    Entre los títulos traducidos al español de su vasta obra se cuentan: La inquietud que atraviesa el río. Ensayo sobre la metáfora (1992); Naufragio con espectador (1995); La risa de la muchacha tracia. Una protohistoria de la teoría (1999); Las realidades en que vivimos (1999); La legibilidad del mundo (2000); La posibilidad de comprenderse (2002); Conceptos en historias (2003); Paradigmas para una metaforología (2003); Trabajo sobre el mito (2003); El mito y el concepto de realidad (2004); Salidas de caverna (2004); Tiempo de la vida y tiempo del mundo (2007), La legitimación de la Edad Moderna (2008), Descripción del ser humano (2011).

    ResponderEliminar